La era de la implementación de los gases refrigerantes naturales

La era de la implementación de los gases refrigerantes naturales

La transición a refrigerantes naturales es necesaria para disminuir el impacto en la capa de ozono y el medio ambiente.

Sistemas como los de aire acondicionado y refrigeración industrial o comercial, tradicionalmente usan, para la generación energética, refrigerantes como los (CFC) Clorofluorocarbonos que afectan la capa de ozono o (HCFC) hidroclorofluorocarbonos e (HFC) hidrofluorocarbonos que influyen en el calentamiento global; por tal razón, a través de acuerdos nacionales e internacionales diferentes entidades han hecho todo lo posible para implementar normas, restricciones y multas que hoy se reflejan en el crítico aumento de costos de estos gases. Este efecto sobre el medio ambiente y los crecientes costos han hecho necesaria la transición a gases refrigerantes naturales, como el Dióxido de Carbono, el Propano y el amoniaco, los cuales tienen un impacto mínimo sobre el planeta y se han vuelto indispensables para hacer sostenible la refrigeración comercial y los sistemas de aire acondicionado.

¿Qué son los refrigerantes naturales?

Son compuestos que ya se encuentran en la naturaleza, no requieren ningún tipo de creación química y por ende, no generan alteraciones o fenómenos que afecten su entorno, son biodegradables y desaparecen rápidamente, por eso, al ser liberados no afectan la atmósfera o la capa de ozono. Además, en términos de costo, tienen una diferencia significativa comparados con los gases refrigerantes tradicionales. 

En GreenYellow trabajamos con estos tres gases que además de eficiencia y ahorro, son sostenibles para el medio ambiente:

  • Dióxido de Carbono CO2 – R744: Este refrigerante ha sido implementado en diferentes países Europeos y en Japón desde inicios del siglo XX, sus propiedades lo han llevado a ser reconocido y usado en grandes supermercados, en transporte que requiere logística y conservación de frío.
  • Propano – R290: Se ha venido usando en diferentes soluciones de refrigeración y demostrando su efectividad en ubicaciones geográficas con alta temperatura, rentabilidad y reducción de costos de inversión.
  • Amoniaco – R717: Este último goza con la capacidad de adaptarse a equipos de refrigeración gracias a sus propiedades, al ser liberado, no afecta la capa de ozono ni la atmósfera, por ende no es dañino y no se relaciona con el calentamiento global; además es biodegradable lo que implica que desaparece en pocos días.

 

Gas refrigerante natural ODP (Montreal) GWP
Dióxido de Carbono CO2 – R744 0 1
Propano – R290 0 3
Amoniaco – R717 0 0

Cabe indicar que las siglas ODP y GWP significan Ozone Depletion Potential (Potencial de Destrucción del Ozono atmosférico) y Global-warming potential (Potencial de Calentamiento Global) respectivamente, y se refieren al impacto que tienen estos refrigerantes en la capa de ozono.

 

¿Cómo se hace la transición a refrigerantes naturales?

La transición a estos gases requiere procesos especializados y modificación inteligente a los equipos en operación, por eso, en GreenYellow apoyamos esta transición, realizando el acompañamiento técnico especializado correspondiente en la generación y puesta en marcha del proyecto. Instalamos, mantenemos y financiamos el proyecto al punto que nuestros clientes no requieren inversión inicial. 

Implementación proyecto del Grupo Éxito.

Contamos con múltiples casos destacados, como la transición realizada para el CEDI Latam del Grupo Éxito, proyecto que requirió de diferentes estudios de ingeniería, equipos tecnológicos de última generación y un sistema de refrigeración a base de refrigerantes naturales como el amoniaco R717 y Dióxido de Carbono CO2 – R744. Este servicio lo prestaremos durante 15 años contando con mantenimiento y garantía extendida para los equipos. Adicionalmente, complementamos las acciones de sostenibilidad de Grupo Éxito con la instalación y puesta en marcha de una planta solar de 1,6 MWp.   

Nuestro cliente ya ha visto los beneficios de hacer la transición con nosotros, no necesitó inversión inicial, genera ahorro energético evidente y está disminuyendo su huella de carbono.

Las normas internacionales avalan esta transición para garantizar protección a la atmósfera.

Queremos recalcar algunas normas o convenios que buscan proteger y evitar afectaciones en la capa de ozono y el aumento Potencial de Calentamiento Global (PCG)

  • Convenio de Viena, el cual fue aprobado en el año 1985 y entró en vigor en 1988, buscando que las diferentes entidades relacionadas con el manejo de información que ayude, aporte y proteja la capa de ozono compartan sus datos para analizar los efectos secundarios de los comportamientos humanos sobre la misma.
  • El protocolo de Montreal fue aprobado en 1987 y rige desde 1989, su objetivo principal es proteger la capa de ozono, controlando el uso de sustancias que le afectan directamente. Como medida se aplican diferentes sanciones a quienes aún producen o manejan un tipo específico de refrigerantes que son considerados altamente contaminantes.
  • La Enmienda de Kigali nace en medio de una creciente crisis climática, buscando enmendar los vacíos de protocolos anteriores y la disminución del calentamiento global causada por la emisión de gases que no afectan la capa de ozono pero sí influyen directamente en los cambios climáticos.
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